Nuestra Historia
Descubre Nuestro Viaje de Fe, Comunidad y Servicio
Un Legado Fiel a la Palabra
La ICEPC (Iglesia Cristiana Evangélica Parque Casas), conocida cariñosamente como "Parque Casas", fue fundada en 1979 en un contexto de fervor espiritual y una profunda convicción por el modelo bíblico de la iglesia primitiva. Lo que comenzó como una sencilla reunión de oración y estudio bíblico en un hogar de la familia Flores, con apenas 12 creyentes, sentó las bases de lo que hoy es una congregación vibrante. El motor inicial fue el deseo de practicar una fe libre de estructuras jerárquicas humanas y centrada completamente en la autoridad de las Escrituras, un sello distintivo del movimiento de Hermanos Libres.
46 Años Caminando en la Verdad A lo largo de nuestras más de cuatro décadas de camino, hemos sido testigos de la fidelidad de Dios. Década de 1980: La congregación creció y se estableció formalmente, manteniendo la reunión alrededor de la mesa del Señor (la Cena del Señor) como el centro de nuestra adoración cada domingo, tal como se enseña en la Palabra. Se enfatizó el ministerio de cada creyente y el gobierno por ancianos, sin un pastor asalariado principal. Década de 1990: Se inició un sólido trabajo de evangelismo y discipulado en la comunidad, lo que resultó en la apertura de obras satélites y la extensión del evangelio en las zonas vecinas. Años 2000 en adelante: Nos hemos consolidado como una comunidad multigeneracional, donde los ministerios de niños y jóvenes florecen, y donde la enseñanza expositiva de la Biblia sigue siendo el pilar de nuestra alimentación espiritual.
Hoy, aunque el número de hermanos ha crecido, seguimos comprometidos con nuestros valores fundacionales: la sencillez en la adoración, la dirección exclusiva del Espíritu Santo en las reuniones, y la Comunión Auténtica que trasciende lo social. Hemos visto innumerables vidas transformadas y familias fortalecidas por el poder inmutable del Evangelio.
Nuestra Visión
Ser una iglesia fiel al patrón bíblico que honra a Dios el Padre a través de la adoración que emana del corazón, transforma vidas por el poder del Evangelio de Su Hijo, e impacta nuestra comunidad a través del amor desinteresado. Visualizamos una congregación donde cada creyente ejerce su don para edificación mutua y vive como testigo de Cristo en su esfera de influencia.
Nuestra Misión
Glorificar a Dios haciendo discípulos de Jesucristo a través de la adoración dirigida por el Espíritu, la enseñanza bíblica expositiva, la comunión koinonía (participación mutua) y el alcance compasivo. Estamos comprometidos a equipar a los creyentes para vivir su fe diariamente, aguardando con gozo el regreso de nuestro Señor.
Nuestros Valores Fundamentales
Autoridad Exclusiva de la Biblia (Sola Scriptura)
Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios, nuestra única regla de fe y práctica, y la autoridad final en la vida de la iglesia y del creyente.
El Sacerdocio de Todos los Creyentes
Reconocemos que cada creyente tiene acceso directo a Dios por medio de Cristo y es llamado a ministrar y servir con los dones que el Espíritu le ha dado.
La Centralidad de la Cena del Señor
La reunión en torno a la mesa del Señor es el centro de nuestra adoración semanal, recordando Su sacrificio y proclamando Su regreso, sin ser dirigida por una única persona, sino por la dirección del Espíritu.
Comunión Auténtica (Koinonía)
Cultivamos relaciones genuinas basadas en el amor de Cristo, donde los hermanos se apoyan mutuamente y viven la fe en unidad práctica.
Servicio Compasivo y Evangelismo
Demostramos el amor de Cristo a través de la hospitalidad, el servicio práctico a la comunidad y la proclamación clara del mensaje de salvación.